Monterrey se prepara para recibir una de las celebraciones escénicas más esperadas del año, la edición del 34 Mitote Folklórico, Muestra Nacional de Danza Folklórica.
La Secretaría de Cultura de Nuevo León y CONARTE extienden la invitación a toda la ciudadanía para ser parte de la trigésima cuarta entrega de esta gran muestra nacional dedicada a las tradiciones corporales del país.
Del 1 al 9 de agosto, los escenarios principales del estado se llenarán de ritmo, colorido e identidad gracias a la participación de cuarenta y cinco agrupaciones artísticas que conformarán una oferta de diez funciones y diversas actividades especiales.
Las actividades inaugurales arrancarán el sábado 1 de agosto a las 19:00 horas en el Escenario al Aire Libre del Teatro de la Ciudad, sitio que albergará el tradicional desfile de estandartes y la presentación inicial de los ballets participantes.
Para que los asistentes puedan disfrutar de la riqueza artística, la programación contempla funciones con costo accesible de ciento cincuenta pesos en la Gran Sala del Teatro de la Ciudad, así como presentaciones sin costo en el foro al aire libre durante los días dos, cinco, seis, siete y ocho de agosto.
El cierre de esta fiesta tradicional tendrá lugar el domingo nueve de agosto con el Gran Mitote Folklórico ¡Zapatéllele!, concebido como un gran baile masivo que tomará la Explanada de los Héroes.
Los antecedentes de este encuentro se remontan a 1992, cuando la maestra Rosario Zambrano convocó a maestros de distintas agrupaciones folklóricas para realizar un evento unificado. A dicho llamado respondieron los docentes Silvia Gil, Patricia O. Guerrero Ramírez, Marcos Trinidad y Jaime Guerrero, grupo al que dos años más tarde se integraría Jesús Baldemar Gutiérrez González para conformar el comité organizador de esta tradición.
A través de su trayectoria, el festival se ha consolidado como una plataforma indispensable para colectivos nuevoleoneses y diversas compañías de prestigio nacional, tales como el Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, el Ballet Folklórico de la Universidad Veracruzana y el Ballet Folklórico de la Universidad de Guadalajara, entre otros.
Con estas acciones, el evento reafirma su vocación como un espacio fundamental donde desde sus orígenes, este género dancístico se ha afirmado como una manifestación que preserva la historia viva de las comunidades, funcionando como una herramienta de cohesión social que une el pasado con el presente y renueva la memoria cultural del país.