Pestañita reparadora

Las personas cambiaron sus hábitos de sueño, se acuestan y levantan más tarde, lo que ha provocado arrastrar sueño por varios días

CIUDAD DE MÉXICO.- El "mal del puerco" era una amenaza para incontables trabajadores somnolientos después de comer, pero el aislamiento en casa cambió las cosas y puso de moda las "siestas clandestinas" en horario laboral.
Siestas que se trata de ocultar con pretextos: "estaba cargando el teléfono, no vi el mensaje, mi Internet está fallando o estaba en una llamada", dicen expertos de Tila, la primera app diseñada en México para meditar y mejorar la calidad del descanso, ante la nueva realidad del ‘home office’.
Las buenas siestas. Los expertos coinciden en que, con el confinamiento, muchas personas experimentan depresión, tristeza, enojo, incertidumbre y estrés, que afectan el buen dormir, por ello no es de extrañar que sientan más sueño de lo habitual.
Las personas cambiaron sus hábitos de sueño, se acuestan y levantan más tarde, lo que ha provocado "arrastrar sueño" por varios días e incluso bajar su productividad laboral.
Especialista de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Facultad de Medicina de la UNAM explican que ahora el insomnio, síndromes de sueño insuficiente, apnea e hipopnea son los más frecuentes entre la población mexicana y aquellos que los padecen sufren alteraciones en la memoria verbal, que almacena información numérica, memoria alternativa: recuerdos de conocimientos adquiridos o personales.
Además, padecen micro-despertares que provocan que no llegue oxígenos a los pulmones, cerebro y al cuerpo, lo que afecta significativamente al rendimiento, ya que hay falta de atención a las actividades, distracción, errores constantes y más.
Y en casa dan lugar a la posibilidad de adoptar prácticas que en situaciones normales no se podrían hacer en la oficina como le es tomar una siesta.
Estudios señalan que las siestas son poderosas:
-Aliviarán la somnolencia casi de inmediato
-Mejoran el estado de alerta durante varias horas después
-Mejoran los tiempos de reacción, el funcionamiento cognitivo, la memoria a corto plazo e incluso el estado de ánimo.