Llegarán "Dioses ocultos" al Museo de Historia Mexicana

Dicha exposición podrá ser visitada en a partir del miércoles 31 de enero a las 20:00 horas

El Museo de Historia Mexicana abrirá sus puertas a la exposición  "Dioses Ocultos", una muestra del renombrado artista visual Demián Flores que está compuesta por 60 obras que desafían la percepción iconográfica del espectador al fusionar el arte contemporáneo con la figuración del mundo prehispánico. 

Dicha exposición podrá ser visitada en a partir del miércoles 31 de enero a las 20:00 horas cuando tendrá lugar la ceremonia inaugural.

Previamente, el crítico de arte Joaquín Barriendos impartirá la conferencia inaugural a las 19:00 horas en el auditorio del museo. 

Las obras del artista Demián Flores forman parte de la colección de Difusión Cultural F&H y permanecerán expuestas hasta el domingo 31 de marzo.

LA EXPOSICIÓN

Dioses Ocultos está conformada por piezas cerámicas, pinturas al temple sobre estuco y litografías que estarán distribuidas en la sala de México Antiguo de la exposición permanente del Museo de Historia Mexicana y se realiza en el marco de la semana de Las Artes Monterrey 2024.

La intención es entablar un diálogo y confrontación directa entre las obras creadas por Flores con las colecciones prehispánicas que custodia el Museo de Historia Mexicana. De esta manera, se busca crear una lectura relacional e invitar al público espectador a abrir su mirada a una nueva perspectiva para percibir las obras contemporáneas y las prehispánicas.

La exposición encuentra su punto de partida en la serie "Ídolos Antiguos de México" creada por el artista mexicano Rufino Tamayo en 1976, la cual estaba compuesta por 12 litografías, basadas en más de 1000 piezas prehispánicas donadas por Tamayo al estado de Oaxaca y que ahora están resguardadas en el Museo Prehispánico que lleva su nombre.

A partir de este legado, Demián Flores retomó la investigación e infundió significados renovados mediante alusiones simbólicas, históricas y referencias a la historia del arte, la cultura popular y contemporánea. La exposición se transforma en una meditación profunda sobre la identidad, el territorio y la memoria.

Por otra parte, la serie de pinturas sin bastidor fueron realizadas por el artista bajo el concepto de "pinturas plegables" que posibilitan su movilidad y disposición fuera del muro, con la intención de modificar la visión del público visitante.

Con esta exposición, Flores deconstruye para después reorganizar nuevas configuraciones visuales en esta serie de personajes híbridos entre el pasado y el presente, lo urbano y lo rural, la industria y la artesanía, lo hegemónico y lo marginal, en una superposición de símbolos para representar las múltiples identidades que conforman a México, país pluricultural y polisémico.