Futbolistas y católicos

Los futbolistas tienen como meta un premio terrenal: ganar mucho dinero y el trofeo del Mundial. Nosotros aspiramos a una recompensa celestial.

Sí coincidimos:

Los futbolistas deben prepararse con cuidado. Entrenar, cuidar su alimentación, evitar lo que puede perjudicar su desempeño.

Los católicos debemos prepararnos con cuidado, conocer nuestra fe, practicarla, asistir a Misa, recibir la Eucaristía, evitar lo que nos pueda alejar de Dios.

No coincidimos:

Sólo los mejores futbolistas pueden participar en un mundial. 

La Iglesia Católica invita a todos a asistir a Misa, buenos o malos, sin distinción de raza, condición económica, cultural, etc.

Sí coincidimos:

Los futbolistas renuncian a muchas cosas, y no lo lamentan porque saben que es para lograr su objetivo.

Los católicos también renunciamos a muchas cosas que ofrece el mundo, y no nos pesa porque es para seguir a Jesús.

No coincidimos:

En el Mundial sólo los resultados cuentan y sólo hay un ganador.

Dios, en cambio, no sólo ve nuestro resultado, valora nuestro esfuerzo aunque no hayamos logrado lo que nos propusimos.

Sí coincidimos:

Los futbolistas saben que deben jugar en equipo, ayudarse unos a otros para lograr su objetivo.

Los católicos sabemos que hemos de amarnos unos a otros y ayudarnos a lograr nuestro objetivo.

No coincidimos:

Los futbolistas tienen como meta un premio terrenal: ganar mucho dinero y el trofeo del Mundial.

Nosotros aspiramos a una recompensa celestial.