Fortalece Arquidiócesis apoyo a migrantes con Casa San Martín

Este nuevo centro de atención busca ser un puente de dignidad y asistencia para las personas que buscan mejores oportunidades o protección en su trayecto

Con el propósito de ofrecer un refugio y respaldo integral a quienes transitan por la capital neoleonesa en contextos de movilidad humana, la Iglesia local dio un paso significativo el pasado 7 de junio con la inauguración de Casa San Martín.

Este nuevo centro de atención busca ser un puente de dignidad y asistencia para las personas que buscan mejores oportunidades o protección en su trayecto.

Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey presidió la jornada de apertura, donde realizó la bendición formal del inmueble y subrayó la relevancia de esta obra como un testimonio tangible de fraternidad.

Durante su mensaje, el jerarca católico enfatizó el enfoque humanitario del recinto.

"Casa San Martín es un lugar de acogida y esperanza para los migrantes que llegan a nuestra ciudad. En este espacio se les brindará un acompañamiento integral que incluye asistencia legal, psicológica y laboral a nuestros hermanos y hermanas en movilidad".

El prelado aprovechó el momento para reconocer la suma de voluntades que permitió concretar este proyecto. En particular, extendió su gratitud hacia quienes han contribuido material y profesionalmente, subrayando el papel fundamental del sacerdote a cargo de la gestión.

"Agradezco de todo corazón a todos los colaboradores y bienhechores que han hecho posible la apertura de esta casa, pues sin su ayuda no sería posible este proyecto; y de manera muy especial doy gracias a Mons. Luis Eduardo Villarreal por toda su incansable labor y liderazgo".

El inmueble, situado estratégicamente en la colonia Obrera —específicamente en la calle Adolfo Prieto, entre Juan Escutia y Batallón de San Blas—, está diseñado para ser un nodo de servicios especializados.

Según detalló el padre Luis Eduardo Villarreal, la estructura operativa del centro contemplará asesoría jurídica, soporte psicológico y vinculación laboral.

Al reflexionar sobre el respaldo institucional recibido, el padre Villarreal destacó la sensibilidad de la jerarquía eclesiástica hacia este fenómeno social.

"El señor Arzobispo tuvo el corte del listón y nos dirigió unas palabras, como siempre muy emotivas y alentadoras, porque durante todo el tiempo que ha estado don Rogelio al frente de la Arquidiócesis hemos tenido su apoyo en el tema de la migración forzada".

Con la puesta en marcha de Casa San Martín, la Arquidiócesis consolida su respuesta ante la crisis migratoria, transformando la intención pastoral en acciones concretas que faciliten la integración y el bienestar de los grupos en situación de vulnerabilidad que llegan a la zona metropolitana.