La Universidad Autónoma de Nuevo León ha puesto en marcha un esquema de asistencia humanitaria para las personas damnificadas tras los sismos registrados recientemente en Venezuela.
A través de la Facultad de Arquitectura, la casa de estudios neolonesa se ha integrado a los esfuerzos de la Red Mundial de Fab Labs para proveer insumos médicos esenciales mediante el uso de tecnología de fabricación digital.
La FARQ, que forma parte de esta red global desde hace una década, atendió la solicitud de auxilio proveniente de laboratorios digitales venezolanos para confeccionar y enviar férulas de alta precisión, destinadas a facilitar la recuperación física de los lesionados por el movimiento telúrico.
Sobre la celeridad de la respuesta universitaria, el Secretario del Centro de Innovación y Diseño de la FARQ, Roberto Rentería García, detalló la magnitud del compromiso alcanzado hasta el momento.
"La Facultad (de Arquitectura) va a participar imprimiendo entre 100 y 200 férulas y también por medio de la comunidad se han sumado exalumnos que ya tienen sus propios laboratorios para la donación tanto de material como de férulas", explicó Rentería.
Estos dispositivos médicos, fabricados bajo estándares de impresión 3D, poseen la versatilidad necesaria para inmovilizar extremidades como brazos, muñecas y dedos. Asimismo, el diseño de estos soportes contempla diversas anatomías, incluyendo modelos específicos para pacientes infantiles, adultos y también para el cuidado de mascotas afectadas por la contingencia.
Con la meta de maximizar el impacto de este proyecto, la universidad ha extendido una invitación a toda su comunidad, incluyendo alumnos, académicos y egresados que dispongan de equipamiento de manufactura aditiva, para sumarse a la producción en masa.
"Tratamos de todo lo que hacemos hacerlo en comunidad y por eso hicimos una convocatoria interna dentro de la facultad para quienes tengan impresoras, compartirles los archivos para que este esfuerzo se multiplique", destacó el académico de la UANL.
El equipo de trabajo mantiene una jornada de producción ininterrumpida que se ha extendido por siete días. Una vez que las piezas son fabricadas, pasan por procesos de clasificación y empaquetado para ser incorporadas al centro de acopio institucional, desde donde serán enviadas hacia el país sudamericano.
Ante la evolución de la emergencia, Rentería García subrayó que la institución se mantiene atenta a nuevos requerimientos, reafirmando la vocación de servicio que define a la Autónoma de Nuevo León.
"Estamos totalmente alineados con la misión de la Universidad, que es hacer un beneficio a la sociedad; qué mejor que haciéndolo para los damnificados de Venezuela", señaló.
Finalmente, la facultad exhortó a los interesados en el ámbito de la innovación y la fabricación digital a conocer las instalaciones del Fab Lab de la FARQ, así como a seguir su actividad y próximas campañas de ayuda social a través de su canal en Instagram, @fablabunl.