Día de la Candelaria 2026: estos son los mejores tamales

Esta celebración transforma cualquier mesa en un espacio de convivencia

Si en la Rosca de Reyes apareció el famoso muñequito, el compromiso queda marcado en el calendario: el próximo 2 de febrero, durante el Día de la Candelaria, toca pagar los tamales, una de las tradiciones más arraigadas en México.

Esta celebración transforma cualquier mesa en un espacio de convivencia, donde los aromas del maíz, las salsas y los guisos evocan recuerdos familiares y refuerzan la identidad cultural del país.

Acompañados de atole, café o chocolate caliente, los tamales reúnen a familias y amigos para cerrar el ciclo de las fiestas decembrinas.

Ya sea en casa, con amigos o en la oficina, para que la celebración del 2 de febrero sea completa, estos son los sabores de tamales que no pueden faltar en el Día de la Candelaria, desde los más tradicionales hasta los favoritos de siempre.

Tamal verde de pollo

Uno de los más populares y queridos. Su salsa verde, preparada con tomatillo y chiles, ofrece un sabor fresco y ligeramente picante que combina a la perfección con la suavidad de la masa.

Tamal rojo de cerdo

Elaborado con chiles secos como guajillo o ancho, destaca por su sabor profundo y tradicional. El relleno de cerdo bien sazonado y su salsa especiada lo convierten en uno de los más recomendados durante esta celebración.

Tamal de mole

Uno de los más especiales y festivos. El mole, con su mezcla de chiles, especias y un toque dulce, aporta complejidad y carácter. Suele reservarse para ocasiones importantes como el Día de la Candelaria.

Tamal de rajas con queso

Cremoso y lleno de sabor, combina rajas de chile poblano con queso derretido, ideal para quienes prefieren una opción sin carne y con un picante moderado.

Tamal de elote

Dulce de manera natural y con una textura suave y tierna. Resalta el sabor del maíz en su forma más pura y es uno de los favoritos de chicos y grandes.

Tamal de dulce

Rosa, de vainilla, fresa, coco o con pasas, es el clásico para cerrar la comida. Su aroma y sabor lo convierten en el complemento perfecto de un atole calientito durante el 2 de febrero.