El Parque del Agua en Guadalupe fue el escenario donde el pasado y el presente de Corea del Sur convergieron, creando un puente cultural que resonó con fuerza ante el público neolonés.
La presentación del ensamble ON: R, una de las agrupaciones de artes escénicas con mayor proyección en la nación asiática, transformó el espacio en un punto de encuentro para el intercambio artístico internacional.
La jornada formó parte de la agenda del magno festival de K-Culture, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de Corea y el Centro Cultural Coreano en México bajo el eje temático "Ritmos que Unen".
Esta serie de presentaciones contempla un recorrido por las ciudades mexicanas que serán sedes mundialistas, incluyendo la Ciudad de México, la zona metropolitana de Guadalajara y Monterrey.
El concepto del grupo se fundamenta en una interpretación contemporánea de la tradición. El nombre de la compañía, ON: R, integra el vocablo antiguo ONAL, que significa hoy, con la aspiración de sincronizar las cadencias ancestrales con las corrientes globales actuales.
El espectáculo fue una exhibición de disciplinas con siglos de historia. Los artistas ejecutaron piezas de Pungmul, enfocado en la percusión folclórica y la danza; rituales de Gut, adaptados con un sentido estético; y el Talchum, reconocido mundialmente por su uso expresivo de máscaras. Este enfoque, lejos de ser una pieza de museo, busca trascender fronteras mediante la experimentación con géneros modernos.
A lo largo de su trayectoria, el ensamble ha pisado escenarios de gran relevancia como el Seoul Nori Madang y el Festival Gang Gam-chan, además de forjar lazos internacionales en Francia, donde han colaborado con instituciones de la talla de EAG y ARTA en París.
La relevancia del encuentro fue subrayada por la presencia de autoridades diplomáticas y estatales. El Excelentísimo Jooil Lee, Embajador de la República de Corea del Sur en México, asistió como invitado especial y apreció el espectáculo junto a Melissa Segura Guerrero, titular de la Secretaría de Cultura de Nuevo León.
De esta manera, el Parque del Agua se consolidó como una plataforma para el diálogo intercultural, reafirmando el compromiso del Estado por acercar expresiones artísticas de alto nivel que permitan a los ciudadanos conectar con las raíces y la evolución de la cultura coreana.