"Cernuda no escribía ni para los unos ni para los otros"

Luis Cernuda era un hombre incómodo para mucha gente desde que nació, pero a partir del exilio se volvió también incómodo como poeta

CIUDAD DE MÉXICO.- A 120 años de su nacimiento, Luis Cernuda, el poeta español que es una de las figuras más emblemáticas de la Generación del 27, fue revisitado a través de su poesía más lírica y surrealista sobre el amor, el deseo y la muerte, escrita antes de su salida de España, y aquella otra poesía que escribió en su etapa del exilio, donde se puede ver mejor su ambivalencia ideológica, que ha sido cuestionada por sus críticos, de ambos lados.
"Cernuda no escribía ni para los unos ni para los otros, sino para aquel lector dispuesto a poner su sensibilidad por encima de sus prejuicios ideológicos. Como dijo Nietzsche, ´lo que sea por amor siempre se crea más allá del bien y del mal´", afirmó James Valender, uno de sus estudiosos más acuciosos.
Durante el homenaje a Luis Cernuda en el 120 aniversario de su natalicio, organizado la noche del jueves por el Ateneo Español de México, James Valender, investigador de El Colegio de México, aseguró que en la poesía del sevillano se observa esa misma alternativa periódica de contrarios, ese mismo flujo y reflujo gracias al que hay equilibrio de pensamiento.
"No quiere decir que la obra de Cernuda no tenga un complejo contenido ideológico, su poesía ha llegado para satisfacer las conciencias de un bando de otro, así como también las hay para acreditar muchos bandos. Esto no nos debería desconcertar", señala Valender, quien reconoce que uno de los aspectos más discutidos de la poesía y el ensayo de Luis Cernuda fueron las implicaciones ideológicas y su la forma de encarar su país y recrear su pasado.
"Vemos así que los poemas no se dejan reducir a una lectura puramente política e ideológica, la obra de un verdadero creador siempre está aspirando a más, siempre está buscando rebasar el contexto inmediato, en un esfuerzo por contestar preguntas que todavía no se han formulado", dijo el estudioso de la literatura del exilio español.
Valender dice además que desde el verano del 37, Cernuda adopta una postura muy singular frente a la guerra civil. "Para Cernuda la guerra se debe más que a factores político o históricos, a cuestiones de carácter nacional. Esta actitud se consolida durante los años del exilio llevando al poeta a abstenerse en general a hacer cualquier declaración partidista".
También recordó que Luis Cernuda era un hombre incómodo para mucha gente desde que nació, pero a partir del exilio se volvió también incómodo como poeta, "ideológicamente no encajaba"; dijo Valender, quien señaló que durante mucho tiempo en España hubo un auge entre los poetas y los lectores de Cernuda, y era extraño para él porque realmente mostraban preferencia por los poemas del exilio, aunque en realidad "son poemas muchas veces casi prosaicos, en comparación con los poemas más líricos de la primera época".
Y justo de la poesía de Luis Cernuda de esa primera época, fue de la que habló el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras, Juan Manuel Badillo, en su texto "Apuntes sobre algunos poemas de Luis Cernuda", en la que late el deseo, la muerte y el amor. "En esta región, el deseo se encarna en palabra, entonces se vislumbra una verdad muy distinta a la razón, donde nos reconocemos como un espejo, el erotismo se transforma en sueño y el tiempo del reloj se detiene, el poema y el deseo en contrapunto se encuentran y se alejan hasta que llega de la mano del silencio el olvido. Antes y después de la palabra está el olvido", señaló el estudioso de Cernuda.
Quien dijo que a 120 años del nacimiento de Cernuda, sus lectores siguen recordando estos versos donde la palabra sé hacer carne y la carne se transforma en sueño, versos que transcurren entre la realidad y el deseo, "los versos del poeta sevillano consiguen emocionarnos como si los hubiera escrito el día de ayer. Con toda esa frescura, pero también con toda la profundidad del olvido, el poeta consiguió expresar, como nunca se había hecho, la intensidad de la pasión amorosa en todos sus matices. En esa región donde dialogan el deseo, el amor y la muerte".
Vadillo aseguró también que en los versos de Cernuda se destila la memoria más pura, una luz incandescente que solo se encuentra a sí mismo en el olvido y en la sombra. "El sueño también puede verse como un olvido, olvidamos la vigilia para recordar otra parte de nosotros mismos, donde la estructura emocional desaparece", afirmó en el homenaje donde el poeta Ramiro Ruiz leyó algunos de los poemas, de ambas etapas, de Luis Cernuda, el poeta nacido en Sevilla, el 21 de septiembre de 1902 y fallecido en la Ciudad de México, el 5 de noviembre de 1963.