Acuden regios a la imposición de ceniza

En la mayoría de las iglesias se llevó a cabo la imposición de ceniza cada 30 minutos, mientras que algunas realizaron sus respectivas misas a lo largo del día

Tal y como lo marca la tradición católica, cientos de feligreses acudieron a las diferentes parroquias del área metropolitana para la imposición de ceniza.

Los regiomontanos estuvieron acudiendo a diferentes horas para ser partícipes del conocimiento con el cual se da inicio a la temporada de cuaresma, dentro de festividades de la iglesia católica.

La Basílica de Guadalupe, la Catedral de Monterrey, el Santuario de San Judas Tadeo, la Basílica del Roble, el Templo Dolores y Perpetuo Socorro, fueron algunos de los recintos religiosos que por su centralidad los regiomontanos visitaban de manera más recurrente.

Asimismo, en la mayoría de las iglesias se llevó a cabo la imposición de ceniza cada 30 minutos, mientras que algunas realizaron sus respectivas misas a lo largo del día.

Como parte de estas celebraciones, el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, celebró la homilía desde la Catedral de Monterrey, donde invitó a los fieles a vivir este periodo como un camino auténtico de conversión, centrado en la oración, el ayuno y la limosna.

Durante su homilía, el arzobispo explicó que estas tres prácticas cuaresmales están estrechamente unidas y que, vistas de manera aislada, pierden su riqueza espiritual.

Subrayó que el ayuno no tiene sentido si no conduce a la caridad.

"No es un sufrimiento a secas, sino limitarme para darle a otro; gastar menos para compartir más".

En el centro de la limosna y el ayuno —señaló— se encuentra la oración, entendida como un diálogo vivo con Dios que comienza escuchándolo. En este contexto, recordó la invitación del Papa León para esta Cuaresma: escuchar a Dios y hacerlo como comunidad, caminando juntos en la fe.

El arzobispo destacó además que el ayuno no se reduce únicamente a lo material, sino que debe ser también espiritual, poniendo como ejemplo el ayuno de palabras que dañan al prójimo. "Ayunar del lenguaje", dijo, es una forma concreta de vivir la conversión cotidiana.

La cruz de ceniza impuesta a los fieles católicos, se deriva de la quema de palmas del domingo de ramos del año anterior y que previo a ser colocadas en la frente de las personas son sumergidas en agua bendita, de acuerdo con la religión católica la ceniza se considera un símbolo procedente del latín "cinis" que hace alusión a caducidad, humildad y penitencia.

En tanto, la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos casi 400 años D.C. y a partir del siglo XI, la Iglesia en Roma impone las cenizas al inicio de este tiempo.

Para los católicos, la Cuaresma es un tiempo litúrgico que dura 40 días, en el cual la Iglesia llama a los fieles a prepararse para la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo en la Semana Santa.

Durante este tiempo, la tradición señala que, durante la Cuaresma, los católicos se deben de abstener de comer carne y realizar el ayuno, esto con motivo de honrar la penitencia de Jesús, que pasó 40 días en el desierto en ayuno.