Opinion Columna


El tiempo… ¿lo mides o lo vives?

Cristóbal Elizondo


Autor: Cristóbal Elizondo | Publicacion:08-02-2019
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Han quedado olvidados con el paso del tiempo y quizá una gran mayoría no tiene ni idea de quiénes eran los sumerios. Habitaban entre los ríos Éufrates y Tigris en la región de la antigua Mesopotamia por ahí del año 5000 a.C.

A pesar de ser la civilización más antigua conocida, el legado de los sumerios es parte importante de nuestra vida diaria por sus múltiples inventos y que gracias a ellos aún vigentes hemos logrado la evolución que hoy conocemos, entre lo más destacado podemos mencionar la invención de la rueda y el torno alfarero, su escritura cuneiforme es de gran importancia, en la rama de las matemáticas destacaron desarrollando algunos conceptos, fueron los primeros astrónomos, pero sin duda les debemos mucho ya que ellos inventaron el reloj con 60 segundos, 60 minutos y 12 horas, además del calendario de 12 meses que usamos actualmente.

Los sumerios vinieron a revolucionar la vida con la medición de los segundos, minutos y horas. Está más que evidente que ellos sí supieron aprovechar su tiempo y quizá desde antes de haber inventado el reloj, pues la larga lista de inventos y conceptos que dejaron a la humanidad son un testigo y ejemplo de ello.

Hoy en día aunque tenemos al alcance muchos recursos que nos ayudan a medir el tiempo y no solo eso, sino hasta organizarlo. Con tantas herramientas con las que disponemos a veces no somos capaces de reflexionar ni valorar en realidad que es el tiempo. Vivimos inmersos en rutinas que consumen y agotan nuestro tiempo, al final en muchos de los casos solo conseguimos una sobredosis de estrés, viendo como transcurre, se nos pasa y con ello la vida avanza sin alcanzar muchas de las metas que tenemos.

Las jornadas laborales se miden en tiempo y tienen un tabulador de pago, pero el tiempo visto como un bien personal, en realidad es más valioso que el mismo dinero y es difícil poder ponerle un precio, basta recordar momentos que son irrepetibles en nuestra vida, ni teniendo una cantidad elevada de dinero podemos comprarlos para volver a vivirlos, simplemente ese tiempo ya pasó.

Todos sabemos que el tiempo no regresa, pero en la práctica no siempre estamos en la mejor actitud de valorarlo y aprovecharlo como un bien irrepetible e invaluable, éste no puede recuperarse y menos cuando lo dejamos pasar sin ni siquiera intentar aprovecharlo. Nuestra vida misma está limitada a un tiempo y solo de nosotros es la responsabilidad de usarlo con provecho para vivir en plenitud.

Nuestro tiempo inicia cuando nacemos, aunque quizá los primeros años no podamos decidir ni ser dueños de nuestro tiempo de forma absoluta, pues son nuestros padres quienes deciden por nosotros, sin embargo hay un momento en que alcanzamos cierta edad y madurez -algunos antes otros después, pero a todos nos llega nuestro momento- en el que debemos ser muy conscientes de lo que hacemos y cómo aprovechamos o desperdiciemos nuestro tiempo. Todo en la vida tiene un tiempo, sin embargo eso no significa que las cosas se darán de forma automática sin esfuerzo alguno.

¿Cuántas veces nos quejamos de que no tenemos tiempo para hacer lo que queremos?, nos excusamos en que debemos hacer otras actividades o trabajar en cosas que nos reditúan y nos brindan satisfactores económicos, sin embargo si analizamos con detenimiento, en muchas ocasiones perdemos nuestro tiempo tratando de quedar bien con alguna persona o grupo y dedicamos tiempo a escuchar platicas sin sentido y que lejos de aportarnos algo, nos quitan el tiempo, o incluso escuchando el radio o viendo televisión o navegando por internet perdemos tiempo muy valioso que bien podríamos aprovechar para hacer todo aquello de lo que nos quejamos que no tenemos tiempo para realizarlo.

El tiempo nos va dejando a su paso momentos y personas que con los años se convierten en recuerdos evocados con alegría o nostalgia, no siempre son agradables, pero el mismo tiempo se encarga de curar heridas y golpes que nos llevamos en la vida. La felicidad es una de las grandes preocupaciones y ocupaciones del ser humano -aunque en sí, es un valor relativo, único y personal- hay quienes gastan su tiempo en felicidad efímera, simulada o circunstancial, que con el tiempo se desvanece, cuando se dan cuenta de ello, a veces es demasiado tarde, pues en el camino han dejado pasar oportunidades malgastando el tiempo y aunque intentan recuperarlo se dan cuenta que es imposible.

Muchas veces vemos el tiempo como una medida de productividad, como si solo se tratara de producir, sin embargo también nos ayuda a medir muchas otras cosas importantes de la vida, por ejemplo la amistad, el tiempo nos da la oportunidad de tener vivencias con las cuales podemos ir conociendo a los amigos, aunque hay casos en los que una persona que acabas de conocer se puede volver tan importante como alguien que lleva años en tu vida, aunque son contados los casos. Ésa colección de momentos importantes y años de amistad solo se da con el tiempo y sobretodo cuando hay personas dispuestas a compartir su tiempo contigo.

En la autorrealización como personas y profesionales es importante establecer nuestras prioridades, qué es lo que queremos lograr, establecer metas, trazarnos objetivos claros, desarrollar un plan personal de vida donde nuestras metas y proyectos tengan un mapa de ruta que podamos evaluar y corregir si fuera necesario. En lo personal, emocional, espiritual es de gran importancia saber sacar lo mejor de cada momento, cada instante debe ser vivido en plenitud y consciencia. Estar donde y con quien queremos estar en la medida de lo posible.

El tiempo no vuelve ni se recupera y la mejor manera de aprovecharlo es estar conscientes de ello, debemos asignar tiempo para cada actividad y área de nuestra vida, al respetar los tiempos podremos lograr un equilibrio además de evitar caer en trampas y círculos viciosos que a la larga o de forma inmediata nos traen complicaciones y consumen nuestro tiempo, pero sobre todo nos impiden aprovecharlo.

El ritmo de vida que se vive actualmente nos envuelve en rutinas que muchas veces nos hacen olvidarnos por completo del tiempo y cuando nos damos cuenta se nos ha ido sin estar conscientes de lo que hemos dejado pasar, no olvidemos que nuestra vida es una colección de momentos. ya sea solos o con aquellas personas con quienes compartimos nuestro tiempo.

Es importante entender el valor del tiempo, usarlo de manera eficiente, no solo en áreas productivas monetariamente o profesionales, sino en lo afectivo, espiritual, incluso hasta en nuestra salud física y mental. Del correcto aprovechamiento de nuestro tiempo depende nuestra plenitud y felicidad. Es momento de dejar de medir el tiempo y empezar a vivirlo, y tú … ¿Lo mides o lo vives?

Twitter: @cristobelizondo
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