Opinion Columna


La derrota del PAN y su perspectiva


Autor: Fernando Díaz Naranjo | Publicacion:12-07-2018
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Las renuncias de destacados miembros de los partidos integrantes del Frente, cercanas a la jornada electoral, son factores que debilitan a cualquier institución

 

El partido político de ideología humanista fundado en 1939 por Manuel Gómez Morín, Aquiles Elorduy, Efraín González Luna, entre otros, sufrió una contundente derrota en las urnas el pasado primero de julio.


De acuerdo con los cómputos del INE, Ricardo Anaya, panista queretano, obtuvo, en coalición con el PRD y Movimiento Ciudadano, un 22.27% de los votos emitidos, es decir, poco más de 12 millones 500 mil votos; un 31% menos que Andrés Manuel López Obrador, que alcanzó más de 30 millones de votos (que equivalen al 53.19%), para alzarse con el triunfo electoral.


Si en la elección presidencial de hace 6 años se consideró un fracaso el resultado obtenido por el PAN con Josefina Vázquez Mota que, sin ningún tipo de coalición, logró un 25% de la votación. El resultado obtenido por el PAN, ahora en coalición, es de casi 3 puntos porcentuales por debajo de esa marca que, de entrada, pretendía superarse con creces tras una serie de anuncios "espectaculares" con la creación de un "Frente".


Esta derrota ha encontrado varios autores, circunstancias reales y hasta excusas. Entre muchas más, destaco los diversos pronunciamientos inclusive del propio Ricardo Anaya, que hablan de la campaña negativa emprendida en su contra principalmente por el gobierno federal; otros más indican la falta de operación política sobre todo en las entidades federativas, o bien, la falta de compromisos de gobernadores afines, la falta de coordinación entre los partidos políticos coaligados, entre otras tantas referencias, para tratar de disminuir este tropiezo electoral.


Lo cierto es que el resultado electoral adverso para el PAN se generó camino atrás por diversas acciones, de las cuales señalo sólo algunas:


El primer llamado de alerta se dio cuando el INE, a mediados de 2017, en cumplimiento a una revisión que la Ley General de Partidos Políticos establece respecto a que los institutos políticos deben contar con un número mínimo de militantes en el país equivalente a 0.26% del Padrón Electoral Federal que haya sido utilizado en la elección inmediata anterior. El PAN presentó más de 700 mil registros, de los cuales el INE consideró no válidos alrededor de 325 mil, alcanzando apenas un porcentaje del 0.43%.


El conflicto que culminó con la salida del PAN de Margarita Zavala fue sin duda un duro golpe no sólo para Anaya, sino para el panismo en general. Sin ir más lejos, Zavala encabezaba a finales del año pasado las preferencias electorales por la Presidencia de la República; esto no significa que si ella hubiera sido candidata del Frente hubiera ganado, pero lo que sí es un hecho es que la fragmentación sólo generó división.


La conformación de la coalición fue un factor que no a todos convenció, ni a los militantes del PRD ni a los del PAN. Las traiciones internas sin lugar a dudas, mermaron la operación del propio Frente.


Las renuncias de destacados miembros de los partidos integrantes del Frente, cercanas a la jornada electoral, son factores que debilitan a cualquier institución política.


El mal tino para llevar a las comisiones de orden a militantes en pleno desarrollo de la campaña fue un factor de pésima estrategia política, y así podemos seguir apuntando muchos factores más.


Ante esta coyuntura el PAN, como partido político que, al final se coloca como la segunda fuerza política del país, debe de hacer una serie de planteamientos y reflexiones si quiere reposicionarse y buscar obtener, en la próxima contienda electoral, mejores resultados.


De entrada, el PAN, en perspectiva, deberá hacer una radiografía por entidad, municipio, alcaldía (para el caso de la Ciudad de México) y por distrito electoral para entender, con números, los aciertos y errores. Deberá, conforme lo marcan sus estatutos, llevar a cabo los procedimientos correspondientes para la renovación de su dirigencia nacional; revisar los pros y contras de la coalición conformada y, entre otros aspectos, buscar los elementos, a corto plazo, que lo identifiquen con una mayor cercanía a la gente. Una medición real de su recomposición será en la elección intermedia de 2021.


Twitter: @fdodiaznaranjo


Correo: diaznaranjo.fernando@gmail.com



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