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Concluye taller de inteligencia emocional


Publicacion:05-03-2018

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Buscar influir positivamente en familiares, amigos o compañeros de trabajo es siempre un acto motivador en sí mismo.

Se realizó en las instalaciones de Universidad del Norte el taller de Inteligencia Emocional, los días 10 y 17 de febrero, con una concurrencia del alrededor de 130 estudiantes de segundo tetramestre de la universidad.
Los expertos que lo impartieron son la Lic. Martha Dolores Gallegos Arana, Lic. Carmen López Martínez, Lic. Gabriel Sánchez y el Lic. José Gregorio Peña Sánchez especialistas en desarrollo humano.
“Daniel Goleman, experto en inteligencia emocional, la define como la capacidad para reconocer sentimientos en uno mismo y en otros, siendo hábil para gestionarlos y dirigirlos a la hora de relacionarse con los demás. Las personas que cuentan con alta inteligencia emocional tienen la capacidad de ajustar sus comportamientos y emociones a las situaciones, y esto lo pueden hacer por su capacidad para reconocer sus propias emociones, así como las de los demás”.
Esto es, a mayor inteligencia emocional, mayor capacidad para reconocer emociones y adaptarse a las situaciones, por lo que mayor probabilidad de sacar algo beneficioso y productivo de éstas.
Conocerse a uno mismo: Saber cuál es tu reacción ante ciertas situaciones es clave para conocerte a ti mismo. ¿Qué no soportas, que te hacen sentir bien o motiva? Conocerse a uno mismo pude ser escrito en papel; tus sentimientos, emociones, pensamientos y creencias ante las distintas situaciones que protagonizas en tu vida.
Empatía; La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y ser capaz de sentir lo que el otro está sintiendo. Entenderás que ponerte en su lugar experimentaras su sentir.
Equilibrio emocional; es necesario que te autorregules emocionalmente porque si no resultaría injusto para ti y para quienes se relacionan contigo. Es bueno desahogarse y pegar un grito en la intimidad de vez cuando, o llorar si es eso lo que necesitas en ese momento pero no dejar que las emociones te arrastren.
Habilidades sociales: Una persona emocionalmente inteligente sabe reconocer las emociones de los demás, así que sabe cuándo alguien necesita ser motivado, cuándo alguien necesita un abrazo, cuándo alguien necesita amor. Una persona emocionalmente inteligente buscará el bienestar de los demás tanto como el suyo, porque entenderá que la verdadera felicidad no es verse feliz, sino ver cómo los demás son felices con él.
Automotivación: Estar motivado y sacar la voluntad y la fuerza incluso en los peores momentos; por sacar una sonrisa aunque no tengan ganas, por no dejar de intentarlo nunca. Porque precisamente esa es la recompensa: saber que has dado todo de ti y que te sientes satisfecho contigo y con el mundo.
Felicidad; Las personas que poseen alta inteligencia emocional son personas felices. Cuidado con los que asocian la felicidad con bienes materiales, cometen un error ya que al no tenerlos se pierden. Saben reconocer sus emociones y controlan su estado de ánimo para conseguir su propósito.
Con frecuencia queremos ayudar a un amigo o familiar, dándole ánimo frente a una adversidad, pero no siempre es sencillo. A veces transmitir optimismo o tratar de contagiarlo puede ser visto como una fantasía de quienes no tienen bien puestos los pies en la tierra. “Demasiado positivismo”, lo califican algunos.
No obstante, compartir el optimismo e inspirar a otros tiene un gran beneficio: cuando motivas a otras personas cultivas tu propia motivación. Cuando le haces agradable la vida a otras personas, haces inspiradora tu propia vida: es el modo más seguro de motivación.
Buscar influir positivamente en familiares, amigos o compañeros de trabajo es siempre un acto motivador en sí mismo. Te obliga (en el mejor sentido de la palabra), a que refresques tus propios motivos para buscar bienestar y felicidad.
Las metas te motivan y te pueden ayudar a motivar a otros en la misma dirección. Hay que establecer el hábito de auto lanternos metas y cumplirlas. La realización te generará un optimismo orientado a ver los positivo de las cosas, para levantarnos ante lo fracasos de la vida.
Hay que compartir el resultado y recibir retroalimentación, de la misma manera, escuchar a alguien de manera muy atenta y sincera, cuando lo requiera para sentirse que se valorada y apreciada. Desarrollando su autoestima y confianza en sí mismo (empática). Al compartir experiencias se logra una interacción empática y aumenta el optimismo compartido. Que se puede generalizar en todos los campos de la vida; al compartir los aspectos positivos vividos y convertir los errores en áreas de oportunidad. Facilitando el buen entendimiento y confianza en la interacción de las personas, siendo líder y ejemplo de optimismo, confianza en sí mismo y sobre todo manejo adecuado de las emociones.
Las personas pueden ser motivadas con halagos, una sonrisa, un saludo y obtendremos pequeñas gotas de fortaleza y satisfacción orientadas a fortalecer actitud positiva.
Las pequeñas acciones son muy poderosas a la hora de necesitar grandes cambios de actitud en cuanto a motivación y optimismo. En este sentido, halagar las virtudes y fortalezas de las personas produce gran satisfacción y entusiasmo. Creando un buen estado de humor, barrera que detienen los pensamientos tóxicos o los disminuye (cambia tu estado emocional con música, amigos, naturaleza…). Limando o eliminado aspectos negativos del pasado o errores cometidos, encontrando el lado amable de las cosas o simplemente cual es mi actitud hacia el futuro y como aprovecho toda la energía positiva para alcanzar mis metas.
Felicitamos a todos los involucrados en el desarrollo satisfactorio de este taller.

 



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