Legal


Crearán Mapa Georeferenciado de violencia contra la mujer


Publicacion:07-06-2019

+ + - -

Esta nueva herramienta permitirá una rápida identificación de regiones de mayor riesgo o vulnerabilidad para las mujeres

 

Como parte del desarrollo de un mejor estado de derecho, se presentó esta semana una sinergia entre el Estado y la ONU una  nueva herramienta en combate a violencia contra mujeres

Se  trata del mapa georeferenciado que fortalecerá la estrategia para planear acciones de prevención y atención a este delito

Así es como  se busca la sinergia con la ONU para presentar el Mapa Georeferenciado de la Violencia contra las Mujeres en el Estado de Nuevo León.

Y es que dentro del Programa Estatal para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres 2017-2021, esta nueva herramienta permitirá una rápida identificación de re­giones de mayor riesgo o vulnerabilidad para las mujeres y la con­secuente planeación de acciones de intervención y la focalización de los esfuerzos para la prevención y atención de la violencia contra ellas.

En la presentación, la Presidenta del Instituto Estatal de las Mujeres, Martha Cecilia Reyes Cruz, resaltó la importancia de esta acción que permite atender las disposiciones establecidas en las leyes.

“El documento realizado por el Instituto y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), reconoce que esta violencia se manifiesta de manera preponderante en el ámbito familiar”.

“De 2008 a agosto de 2017 el delito de violencia familiar constituyó el 86.16 por ciento del total de delitos cometidos contra mujeres en el estado”.

En este tema  se destacó que la violencia familiar afecta el tejido social, la igualdad de oportunidades y la igualdad entre hombres y mujeres.

 “En concreto, hay que darle un trato preferencial a la mujer hasta lograr las mismas oportunidades e igualdad”, aseveró el funcionario.

Violeta Zarco Iturbe, representante de UNODC en México,  consideró necesario enfocar la lucha y prevención a municipios que parecerían no sobresalir por el número total de víctimas, pero sí en términos de tasa delictiva.

El mapa sostiene que la violencia se ejerce prioritariamente por personas que conocen o tienen una relación con la víctima y responde a arraigadas estructuras y normas sociales construidas con base en el género y las desigualdades.

Otro dato contenido en el documento establece que los municipios que presentan mayor número de casos son aquellos con mayor población, ubicados principalmente en la zona metropolitana y en menor medida en la región centro-periférica.

En cuanto a los llamados de emergencia destacan municipios más pequeños como Mina, Ciénega de Flores, El Carmen y Cerralvo.

El Mapa Georreferenciado de la Violencia contra las Mujeres fue presentado ante Fiscal Especializada en feminicidios, Griselda Núñez, diputados locales, funcionarios federales, municipales así como representantes de la academia y organizaciones de la sociedad civil.

DATOS DE MUERTE

La violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres.

Las estimaciones mundiales publicadas por la OMS indican que alrededor de una de cada tres (35%) mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.

La mayoría de estos casos son violencia infligida por la pareja. En todo el mundo, casi un tercio (30%) de las mujeres que han tenido una relación de pareja refieren haber sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida.

Un 38% de los asesinatos de mujeres que se producen en el mundo son cometidos por su pareja masculina.

La violencia puede afectar negativamente la salud física, mental, sexual y reproductiva de las mujeres y, en algunos entornos, puede aumentar el riesgo de contraer el VIH.

Los hombres que tienen un nivel de instrucción bajo, han sido objeto de malos tratos durante la infancia, han estado expuestos a escenas de violencia doméstica contra sus madres y al uso nocivo de alcohol, han vivido en entornos donde se aceptaba la violencia y había normas diferentes para cada sexo, y creen que tienen derechos sobre las mujeres son más proclives a cometer actos violentos.

Las mujeres que tienen un nivel de instrucción bajo, han estado expuestas a actos de violencia de pareja contra sus madres, han sido objeto de malos tratos durante la infancia, han vivido en entornos en los que se aceptaba la violencia, los privilegios masculinos y la condición de subordinación de la mujer corren un mayor riesgo de ser víctimas de la violencia de pareja.

Existen datos que demuestran que las intervenciones que promueven la sensibilización y emancipación de la mujer, la prestación de orientación psicológica y las visitas domiciliarias podrían favorecer la prevención o la reducción de la violencia de pareja contra la mujer.

Las situaciones de conflicto, posconflicto y desplazamiento pueden agravar la violencia existente, como la infligida contra la mujer por su pareja y la violencia sexual fuera de la pareja, y dar lugar a nuevas formas de violencia contra la mujer. 



« El Porvenir/ Alberto Medina »
No hay comentarios
Para publicar un comentario relacionado a la nota por favor llene todos los campos del siguiente formulario