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Hereda el gusto por el derecho


Publicacion:06-05-2019

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“Mi padre fue abogado, yo de desde que estaba en secundaria dije que sería abogado, y no me lo tomaban tan enserio por mi edad, pero jamás cambié de opinión"

 

Forjado en una familia regia donde le inculcaran  el amor al trabajo, con una visión de esfuerzo constante, el jurista local Carlos Alberto Morales Rizzi hereda el gusto por el Derecho por  su padre, el Licenciado Benito Morales Salazar, gran jurista del Poder Judicial de Nuevo León.

Nuestro  entrevistado nace  un 5 de septiembre de 1964, es egresado de la Facultad de Derecho y Criminología de la UANL, de la Generación 81-86, cuenta con  Maestría en Derecho Procesal Constitucional y desde que tiene uso de conciencia ama  el derecho.

Desde niño le gusto las ciencias legales, porque  su padre, quien  se desenvolviera en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Nuevo León,  siempre  le hablaba  en el hogar de asuntos jurídicos del trabajo y de ahí le nació este aprecio por la profesión.

“Mi padre fue abogado, yo de desde que estaba en secundaria dije que sería abogado, y no me lo tomaban tan enserio por mi edad, pero jamás cambié de opinión y la verdad no me arrepiento, me gusta, me gusta mucho y surgió de mi admiración a mi papá, jamás cambié de opinión ya como estudiante de leyes tuve la oportunidad de muchas cosas preguntárselas a él y eso me ayudó mucho e hizo que me gustara la carrera”.

“Mi papá toda su vida estuvo en la función pública, él estuvo trabajando en el poder judicial más de treinta años. Él decía que el único puesto o cargo que no ocupó en el poder judicial fue el de actuario, fue escribiente, secretario de juzgado, secretario de sala, fue juez, magistrado, presidente del tribunal entonces hizo su vida ahí, él decía que su segunda casa fue en el poder judicial”.

“Toda su vida estuvo en el servicio público y cuando se retira de ahí es que lo invitamos y abrimos el despacho y decía que no sabía litigar, pero le dijimos que no iba a litigar, era apoyarnos, asesorarnos y aconsejarnos. Yo creo que todo eso, la carrera de él, ver como iba ascendiendo en su trayecto profesional, los retos que tenía y cosas que comentaba y experiencias fueron enriqueciendo en mí el deseo de ser abogado”.

Nuestro entrevistado por más de 30 años  ha sido catedrático en la UANL, enfocándose en las materias de Derecho Procesal Civil y el Derecho Constitucional.

Tuvo la suerte de que después de haber presentado su  examen profesional de licenciatura en el 86, le invitaron a dar clases en la Facultad, primero  sin ningún ingreso.

Y es que su visión antes de hacer carrera judicial, como lo hiciera eficientemente su padre,  Morales Rizzi  buscaba dentro de sus proyectos el ser maestro de la Facultad; por lo que al darle esta gran  oportunidad  no la desaprovechó y es así como lo ha hecho desde siempre, combinando la cátedra con las diversas facetas laborales donde se ha desempeñado.

Hoy en día el jurista es Carlos Alberto Morales Rizzi es Director General del ISSSTELEÓN Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de N.L., y  su vida profesional ha sido muy interesante.

“El Licenciado Juan Francisco Rivera de Bedoya, él había sido maestro mío de sociedad mercantiles en séptimo u octavo semestre, y luego estando yo en décimo semestre casi por terminarlo me planteó la posibilidad de entrar de maestro y claro que dije que sí y estoy muy agradecido por eso.

Iba y cubría a algunos maestros que no podían y al año yo presenté un examen de oposición que la universidad aplica a los aspirantes a maestros, lo presenté y al poco tiempo me llegó de parte del consejo universitario el nombramiento como maestro ordinario de la facultad”.

“Ha sido muy enriquecedora la experiencia, ha habido experiencias muy bonitas con más de treinta años en la facultad viendo pasar generaciones de estudiantes, me relaja mucho estar en el aula, convivir y compartir con los alumnos, ha habido mentes muy brillantes que le ponen sabor a las clases; el contacto con los estudiantes es bien importante y además nos obliga a estar actualizados en las materias para impartir la cátedra como debe ser”.

En esta faceta ha laborado como Catedrático de la Licenciatura de Derecho de la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León en las materias de: Teoría General de Proceso, Derecho Constitucional, Derecho Agrario y Contratos.

Además de Miembro del Jurado Calificador en exámenes profesionales de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, se desempeñó como Vocal en los años 1988 a 1992, y como Secretario desde el año 1992 a la fecha.

Y también ha ejercido como Catedrático de la Maestría de Amparo de la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León en la Maestría de: La Sentencia de Amparo y su ejecución.

Por ello nos reza que la carrera implica retos, como para los profesionales ya en funciones  como para los educandos.

“Los chicos no deben de cesar en su preparación, es un campo muy competido la abogacía y ahorita un título de licenciatura definitivamente no es suficiente, ha habido muchos cambios en los estudios de la facultad enfocados en que haya una preparación más amplia con el cambio del marco jurídico. Los programas de estudios son diferentes, pero es muestra de que tenemos que estar actualizándonos”.

“Como dice el decálogo del abogado: Si no estudiamos cada día vamos a ser menos abogados. Eso es bien importante y la verdad los muchachos presentan mucho interés en cómo se van cambiando las normas y las reglas, le llama la atención gracias a la curiosidad. A muchos se les nota la vocación, lo más importante es que no dejen de prepararse, y no conformarse con tener un titulo de licenciatura, en estos tiempos ya no es suficiente”.

De estudiante estuvo trabajando en un juzgado civil como escribiente en los 80s, eso le permitió mejorar  su preparación.

Cuando se recibe ya de abogado se va  a trabajar al grupo industrial ALFA en el área de litigios y contratos, estuvo ahí 8 meses aproximadamente y después salió una oportunidad en el despacho del licenciado Arturo Quintero Troncoso, donde le entrevistaron y le aceptaron.

“Estuve en el despacho como abogado litigante prácticamente 20 años. Hubo un lapso en el 2002 a 2004 que yo me separo del despacho porque me invita la licenciada Tere Herrera que en aquel tiempo era secretario de la reforma agraria en la administración de Vicente Fox y me invita a trabajar en la Procuraduría Agraria y me voy a México como Subprocurador General Agrario y ahí estuve un rato hasta regresarme a Monterrey y me incorporo al mismo despacho”.

Posterior a ello  en el año  2006 junto a su hermano que es abogado y un primo suyo forman  su propia oficina en el 2006, ya que el mundo legal le ofrecía una oportunidad como abogado postulante.

“Del 2006 seguimos en la litigada que era lo nuestro, hasta que en el 2010 me invita aquí el entonces director a colaborar para enviar una experiencia nueva a la seguridad social, me interesó mucho y acepté el reto e ingresé como asesor de la dirección general y un año después el consejo directivo del ISSTELEÓN, que es el órgano máximo de gobierno, acepta la propuesta que hace el director para designarme Director Jurídico del Instituto y me vine desempeñando hasta mayo del 2017 hasta que el gobernador Jaime Rodríguez me nombra como director general del ISSTELEÓN y aquí estamos”.

Su carrera ha sido de admirarse, ha sido Abogado miembro de diversas firmas legales instituidas en el Estado de Nuevo León, por ejemplo en la fecha del 1 de septiembre del 2011 al 18 de mayo del 2017, ocupó el cargo de Director de Jurídico en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Nuevo León.

Sin embargo no ha dejado de lado el desarrollo y sinergia con las asociaciones profesionales como en el Colegio de Jurisprudencia en Nuevo León, A.C. donde fue Secretario de 1997 a 1999 y como Presidente de 1999 al 2004.

Además en la Federación de Colegios Profesionales del Estado de Nuevo León, A.C. fungió como Secretario de Relaciones Gubernamentales e Institucionales de 1999 al año 2000, Segundo Vicepresidente del 2000 al 2001 y Secretario del 2009 al 2010.

“Mí carrera, la verdad,  es que han sido experiencias muy bonitas con materias diferentes y litigio aquí lo veíamos en una forma integral, no teníamos una materia en especial, veíamos un poquito de todo y luego me toca ver todo lo que es la cuestión agraria en México y luego ahora me toca la cuestión de la seguridad social; ha sido muy enriquecedor pues me permite adentrarme en materias que a lo mejor no son muy común para todos los abogados y me permite conocerla”.

“El principal reto fue empezar de cero, abrir una oficina no es fácil pues es un negocio, entonces empezar a tener y buscar clientes. Ya han pasado 12 años de eso y la oficina sigue trabajando, yo estoy separado desde que me incorporé aquí, pero mi hermano y mi primo siguen ahí. Mi padre estuvo también ahí hasta que falleció”.

“El despacho por ejemplo sigue funcionando, no es una tarea fácil el litigio, y hay muchísima competencia, las reglas son otras y los juicios son diferentes; no es fácil, pero nos gusta”.

El haber sido miembro del Consejo Consultivo de la Procuraduría General de Justicia en el Estado de Nuevo León del año 2000 al 2002; así como Miembro del Colegio de Abogados del Noreste, A.C. en agosto 2007 le dio la oportunidad de ampliar más su visión en el litigio.

“La verdad, Luis mi hermano y yo fuimos compañeros en la maestría, fuimos la primera generación de esa maestría de la facultad, fue una maestría que se llevó a cabo en coordinación la facultad de derecho con la Suprema Corte de Justicia, fue muy interesante pues teníamos maestros de México. Toda la maestría se llevó a cabo en la Casa de la Cultura Jurídica, nos permitió convivir con abogados que forman parte del Poder Judicial Federal y eso nos ayudó a mejorar”.

“En la oficina buscamos manejar un poquito de todo, no encasillarnos en una sola materia porque sentimos que era quedarnos atrás, a veces nos apoyábamos en colegas para recomendaciones o consejos o compartíamos el caso, eso nos ha ayudado mucho y el despacho sigue”.

El derecho  es de sumo y conste cambio, por ello como ejemplo cita que al estar en la Reforma Agraria le abrió un panorama  distinto del mapa completo legal en estos temas de toda la Nación.

“Aquí en Nuevo León problemas agrarios son muy pocos, hay un tribunal agrario, pero no hay problemas como problemas del centro del país hacia el sur, que estando yo en México en el cargo que ocupe me permitió ver la radiografía del país. El centro del país hacia el sur había muchos problemas del tipo agrario y me sirvió para conocer la problemática e interactuar con las partes involucradas.

Yo viaje mucho estando ahí en México hacia diferentes partes del país para atender problemas de ese tipo que me ayudó bastante”.

“La función que teníamos en la procuraduría agraria es la del órgano defensor de los derechos de los campesinos, era mucho cuestión de asesorías, cuestión de regularización de la tierra, tenencia de la tierra, conflictos entre mismos ejidos, en comunidades, la representación legal ante los tribunales agrarios y en un programa que se llamaba en ese tiempo Procede, que era un programa para la regularización de la tenencia de la tierra que se trabajo a lo largo y ancho del país para ver la situación de los ejidos porque muchas de las superficies que teníamos ahí eran irregulares, entonces había mucho conflicto, ese programa ayudó mucho a delimitar que le corresponde a cada quien con sus planos inscritos y firmados por las autoridades, ayudó mucho ese programa”.

“Otra cosa con la que se encontraba uno era los usos y costumbres, había comunidades que te decían “así lo regimos aquí y tu ley y constitución a mi me vale”, entonces era empezar a conciliar y hacerlos entender y eran experiencias muy interesantes y gratas y otros de también de mucha tensión porque si hubo problemas graves que nos tocó entender pues veíamos conflictos armados”.

El amor por la carrera  lo ha logrado llevar por múltiples trabajos, por ello demanda a los chicos, próximo colegas de Derecho no claudicar  en la profesión y hacerse camino en base a no tener miedos.

“Busquen eso en su etapa como estudiantes, practicar, tal vez no por un salario, pero sí por practicar, yo le digo a mis alumnos que les daré clase, pero viéndolo de un punto de vista real a como pasan las cosas a fuera y cómo funcionan, ese es el enfoque que le doy. Les recomiendo que traten de combinar las cosas, repito que hay mucha competencia. Salir y ver al terminar la carrera es muy difícil, cuando estaba en el juzgado lo veía en la tarde noche que iba a la facultad pues me servía mucho”.

“Hay muchos que agarran una postura más cómoda, y se respeta, pero es importante ver la práctica; es como un médico, puede que sea muy bueno en la teoría, pero a la hora de operar no es lo mismo”.

“Los muchachos desde segundo semestre ya andan con la inquietud para practicar en un despacho, en una notaría o en un juzgado. Hay muchachos que desde primer semestre ya están en un juzgado, esa intención de comerse al mundo es muy bueno, la teoría sola no va a ser suficiente nunca”.

 

Nombre.- Carlos Alberto Morales Rizzi

Fecha de Nacimiento.- 5 de septiembre de 1964

Padres.- (+) Benito Morales Salazar e Irma Rizzi Hernández

Hermanos: Benito Vicente, Luis Fernando

Hijas.- Myrna Elizabeth  y Karla Orelia

Es Licenciado en Derecho y Ciencias Jurídicas por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Cuenta con Maestría en Derecho Procesal Constitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Título con mención honorífica.

Trayectoria profesional en el sector público.



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