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Agilizan labores de mediación en alcaldías


Publicacion:10-05-2019

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El Poder Judicial de Nuevo León firmó convenio de colaboración con municipios de la zona norte del Estado en materia de mediación

 

Dentro de un plan de mejora en la aplicación de la justicia, varios municipios del Norte del Estado se suman a la Red de Mediación Municipal Firman convenio con el Poder Judicial de Nuevo León.

Con ello el Poder Judicial de Nuevo León firmó convenio de colaboración con municipios de la zona norte del Estado en materia de mediación, abarcando así casi la totalidad del territorio neoleonés, al entender la Red de Mediación Municipal.

Se sumaron a la Red los ayuntamientos de: Abasolo, Anáhuac, Bustamante, El Carmen, Cerralvo, Ciénega de Flores, Doctor Coss, Doctor González, General Zuazua, General Treviño, Hidalgo, Higueras, Lampazos de Naranjo, Los Herreras, Marín, Melchor Ocampo, Pesquería, Sabinas Hidalgo, Salinas Victoria, Vallecillo y Villaldama; cubriendo casi el cien por ciento del territorio del Estado. Del sur se agrega Mier y Noriega.

El convenio fue signado por los alcaldes y alcaldesas de los municipios de la región y el magistrado Francisco Javier Mendoza Torres, Presidente del Tribunal Superior y del Consejo de la Judicatura de Nuevo León; contando también con las firmas de los Consejeros de la Judicatura del Estado: Hugo Alejandro Campos Cantú, Juan Pablo Raigosa Treviño, José Antonio Gutiérrez Flores y Pedro Cisneros Santillán, como testigos de honor.

El convenio de colaboración tiene por objeto establecer las bases y mecanismos de coordinación, a fin de impulsar la creación y/o fortalecimiento de centros de mediación públicos municipales acreditados por el Poder Judicial, que permitan implementar y difundir los mecanismos alternativos en Nuevo León.

Implementar un programa de capacitación y profesionalización de servidores públicos adscritos a los municipios a fin de que estos cuenten con un equipo de facilitadores calificados y certificados por el Poder Judicial.

Esto permitirá a sus habitantes la posibilidad de atender de manera ágil, oportuna y rápida los conflictos, mediante convenios celebrados y sancionados por el Instituto, elevándolos a categoría de cosa juzgada, logrando en la población, mayor tranquilidad y seguridad jurídica frente a sus problemas.

El magistrado presidente expresó que se trata de emprender acciones que permitan lograr una mayor eficiencia y eficacia en el acceso a la justicia en nuestro país.

“Celebrando este convenio de colaboración, se suman los municipios que ustedes dignamente representan, lo que sin duda fortalece los puentes y lazos entre nuestras instituciones, y contribuye a la atención de las necesidades ciudadanas

A través de las nuevas Direcciones de Mediación,  los  municipios le apostarán por la conciliación como alternativa para resolver conflictos entre los ciudadanos.

Se indica que una vez aprobada la creación de la Dirección de Mediación por el Cabildo, se correrán los trámites administrativos para determinar el personal y los recursos económicos destinados para esta nueva área.

Y es que nla Dirección de Mediación dependerán de  centros de mediación en cada una de las delegaciones municipales, cuya función será realizar un trabajo de conciliación entre los ciudadanos para resolver sus conflictos.

Se reconoce que algunos conflictos ciudadanos pueden derivar en sanciones administrativas, sin embargo afirmó el gobierno buscará siempre privilegiar el diálogo y la conciliación como una forma para resolverlos.

Se refiere que el trabajo de esta nueva dirección, que dependerá de la Secretaría de Gobierno municipal, está vinculado al gran proyecto dey tendrá la función de coadyuvar en el trabajo social de prevención y solución de conflictos.

“Nos parece que esta figura (de procurador social) hay que perfeccionarla, y que el mediador solamente debe ser mediador, porque no se puede mediar con la bota en el cuello, no se puede resolver un conflicto cuando el mediador me dice o te pones de acuerdo o te sanciono”, apuntó.

En este sentido, señaló que el mediador tendrá únicamente y exclusivamente facultades de mediación, y en caso de que no se solucione el conflicto y la conducta amerite una infracción administrativa, se turnará el caso al juez cívico para que resuelva lo que en Derecho proceda.

Refirió que hoy los juzgados cívicos municipales solamente atienden infracciones administrativas, es decir, si una conducta conlleva a la violación a una norma administrativa, aplican una sanción administrativa.

No obstante, dijo que la autoridad municipal está convencida de que muchos de los conflictos se pueden resolver en etapa conciliatoria, porque muchos llegan a ser malos entendidos o consecuencias preterintencionales.

LOS AVANCES EN ESTADO DE DERECHO

La mediación como forma alternativa, voluntaria y no judicial de resolución de conflictos.

Concretamente, se centra en la mediación vecinal o comunitaria, por las implicaciones sociales, culturales y de mejora de la convivencia que aporta. Se define y caracteriza este tipo de proceso mediador, incluyendo también consideraciones sobre la figura de la persona mediadora y algunas experiencias reales (en ciudades españolas y en países como Argentina) para ver de manera aplicada su funcionamiento.

 Como conclusión, se ofrece un resumen de sus ventajas en el fortalecimiento de las comunidades, así como una reflexión sobre los desafíos que tiene ante sí este procedimiento.

Y se debe de concienciar a la sociedad sobre la mediación comunitaria como instrumento de mejora de la convivencia, reflexionar sobre la formación específica de las personas mediadoras, empoderar a los ciudadanos mediante herramientas que arraiguen la cultura del acuerdo y definir protocolos de actuación ante los conflictos vecinales, son algunos de ellos.

Históricamente, el hombre se ha organizado en comunidades más o menos complejas, entendidas como un grupo de personas que comparten un espacio físico y que pueden tener preocupaciones sociales, políticas y económicas comunes.

 A veces, esas personas o grupos sociales, no coinciden en la forma de cumplir determinados acuerdos (implícitos y/o explícitos) de que la propia comunidad se ha dotado para la convivencia cotidiana. Y es cuando pueden surgir los conflictos en la comunidad.

La mediación ha sido interpretada como un proceso que pone el acento en el futuro, ofreciendo a las partes un espacio protegido (confidencial y participativo) en el que las personas tienen la certeza de que son escuchadas, preservando su dignidad y su consideración social, y garantizando que sean ellas las que controlen las soluciones posibles y generen sus acuerdos y compromisos.

Además la  Fundación Mediara señala acertadamente que, aunque no es apreciada por sus resultados inmediatos, sí produce efectos a medio y largo plazo en la comunidad, teniendo como resultado principal la ausencia de conflictos.

La mediación  es un tratamiento que se le da al conflicto (en un sentido positivo, como oportunidad de cambio; o negativo, como escenario de tensión y violencia) determinará en gran medida su calidad y capacidad de evolucionar en el futuro.

En ello se tratan de abordar el conflicto basándose en los derechos y en los intereses de las partes, olvidándose de que la mayoría de ellos se producen en situaciones de relación que se extienden en el tiempo, por lo que la emociones y la calidad de la relación resultan determinantes.

El papel de la resolución alternativa de conflictos y de la mediación comunitaria en particular es, precisamente, abordar los conflictos desde la cercanía a las personas que se hallan inmersas en ellos.

En el caso concreto que nos ocupa, hay que tener presente que los conflictos vecinales se caracterizan por dos notas esenciales: la perdurabilidad temporal, ya que se proyectan en el tiempo tanto histórica como modernamente y por el casuismo que preside esta materia dada la multiplicidad de supuestos que pueden generar situación, detención o contraposición de intereses, enturbiando las relaciones de vecindad.

La mediación abre nuevos espacios dentro del Derecho privado, con un marcado carácter social, aplicando una metodología adaptada a estos conflictos, con el objetivo de evitar su judicialización y obtener soluciones, al asegurar el cumplimiento ulterior de los acuerdos y preservar la relación futura entre las partes.

El mediador debe facilitar el marco de relación y negociación que ofrezca la oportunidad de llegar por sí mismos a una solución, teniendo en cuenta que habitualmente tendrán que seguir relacionándose. Así, debe conseguir que las partes se coloquen en una posición compromisaria, orientada hacia unos intereses y una relación negociada.

Habitualmente, los aspectos que suelen generar controversia en este ámbito de la mediación tienen que ver con la propia convivencia comunitaria: comportamientos incívicos, organización de las comunidades de propietarios derivadas del régimen de propiedad horizontal (desde la instalación de ascensores o la propia adopción de acuerdos hasta la designación de los órganos comunitarios) intromisiones o molestias intolerables en las relaciones de vecindad (ruidos, obras y en menor medida, olores y hábitos de higiene y limpieza) o el uso de espacios públicos (parques, piscinas, zonas de estacionamiento de vehículos o instalación de antenas de telefonía móvil). Sin olvidar que «los procesos migratorios humanos comportan una nueva dimensión a estas cuestiones, sobre todo malentendidos que deben abordarse teniendo en cuenta los códigos culturales o religiosos respectivos.

Es por ello que se debe de facilitar el reconocimiento mutuo de las partes en conflicto y la legitimidad de todos los intereses y aportaciones.

Garantizar y respetar la voluntariedad de las partes, tanto en la aceptación como en la continuidad del proceso.

Velar porque todas las partes sean iguales y gocen de las mismas oportunidades (horizontalidad en el proceso).

Utilizar los recursos de forma sostenible. Para la resolución del conflicto se utilizarán los recursos de que dispone la comunidad, de forma que se aproxime a acuerdos reales y posibles.

Asegurar la legitimidad y competencia de las personas mediadoras, lo cual redundará en el éxito del proceso de mediación.

 



« El Porvenir/ Alberto Medina »
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