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En Tabasco, así se pidió permiso para el Tren Maya


Publicacion:17-12-2018

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En la danza participan tres grupos de personajes: los tigres, las pochoveras (son doncellas) y los cojóes.

CIUDAD DE MÉXICO.- En los cinco estados por donde pasará el Tren Maya (Chiapas, Tabasco, Yucatán, Campeche y Quintana Roo) se realizó una ceremonia de anuencia (permiso o consentimiento) hacia la Madre Tierra, con el objetivo de que la construcción se lleve a cabo sin problemas.
En el caso de Tenosique, Tabasco -donde se encontrará una de las estaciones del Tren Maya-, la ceremonia de anuencia se acompañó con una representación de la Danza del Pochó, una tradición exclusiva de este pueblo, la cual se ha conservado pura desde la época precolombina.
La Danza del Pochó simboliza el triunfo de la vida sobre la muerte, explica para EL UNIVERSAL Roger Arturo Suárez Vela, director de Educación, Cultura y Recreación de Tenosique. Sin embargo, desde hace unos 15 años se entiende como una lucha entre el bien y el mal. De hecho, la palabra "Pochó" proviene de "Poch", que significa "careta" y se asocia con lo maligno.
En la danza participan tres grupos de personajes: los tigres, las pochoveras (son doncellas) y los cojóes.
La preparación
La danza se lleva a cabo cada año en temporada de Carnaval; es su evento más importante en Tenosique. Durante la celebración participan cientos de personas como danzantes. Se preparan de manera independiente y saben exactamente el papel que deben cumplir.
Este 16 de diciembre se hizo una pequeña representación de la danza. Hay quienes están en desacuerdo, indica Suárez Vela, pues opinan que sólo debe realizarse el baile durante el Carnaval, pero no como un montaje. Otros creen que sí se debe hacer una proyección para dar a conocer la tradición.
Dos horas antes de la ceremonia de anuencia para el Tren Maya, los danzantes comenzaron su caracterización.
Quienes representan a los tigres se pintan todo el cuerpo con sascab (es polvo de roca calcárea) en tono dorado y hollín, para simular las manchas del jaguar. Encima llevan una piel auténtica del animal, a manera de capa; son materiales donados que pueden durar muchos años. Algunos de los danzantes utilizaron pieles con 15 años de uso.
Las pochoveras llevan faldas largas con flores estampadas y una blusa con holán, así como collares de cuentas. Sus sombreros se adornan con bugambilias.
Los pochóes son quienes llevan el atuendo más llamativo. En los pies usan sojol, u hojarasca, que suena al andar. En las piernas se atan largas hojas de castaña a manera de falda. Al igual que las pochoveras, tienen un sombrero con bugambilias. También usan una máscara de madera, con infinidad de formas y colores.
"No hago dos máscaras iguales", dice José Luis Gómez Trujillo, artesano. Fabricar una máscara de madera de cedro le toma apenas dos días, pero puede utilizarse toda una vida.
La danza
Normalmente, la Danza del Pochó es un evento en el que participa todo el pueblo. En esta ocasión, sólo hubo una pequeña representación que duró 10 minutos.
Cojóes y pochoveras bailaron en círculos concéntricos con direcciones contrarias. Los primeros convivieron con la gente: asustándolos, haciéndoles bromas y agitando un silbato hecho con carrizo de madera.
Durante la danza, todos los personajes se unen para enfrentar y dar muerte al dios Pochó.
Esta costumbre no está asociada con una etnia en particular, sino es única del pueblo de Tenosique, Tabasco. Puedes observarla en su versión más auténtica durante la temporada de Carnaval, que va desde el 20 de enero hasta el martes previo al Miércoles de Ceniza (5 de marzo de 2019).



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