Legal


Se apasiona en el derecho


Publicacion:19-11-2018

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Su vocaci贸n siempre ha sido la del servicio, la de amar a su pr贸jimo como lo demanda Dios

Por un estado social donde se lograra preservar el bien común, y donde a cada quien se le hiciera justicia, fue por lo que  Alfredo Estrada Navarro opta por estudiar derecho, combinando así su directriz de empresario con esta noble profesión.

Hijo de una familia de mucho trabajo, dedicada al esfuerzo y con la tarea de siempre dar todo de sí, fue por lo que nuestro entrevistado se abre camino en el mundo legal.

Dicho ello Alfredo Estrada Navarro, quien  naciera un 18 de noviembre de 1955, viene a este mundo con estrella legal y es así como logra egresar de la  Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León de la Generación 1972-1977.

Su vocación siempre ha sido la del servicio,  la de amar a su prójimo como lo demanda Dios, y con  él por delante.

El jurista es un hombre de familia, entregado al cien por ciento a sus seres queridos, hereda a los suyos lo que a él le dieron sus padres, ese grado de responsabilidad y disciplina total en los proyectos que emprende.

A la carrera de derecho llega por vocación y anhelo de ser cada vez mejor en la vida, aunque no tuviera la necesidad de desarrollarse por esta área profesional.

Pues es un empresario nato, comerciante aún desde joven, este ya tenía trazado un porvenir diferente al que la misma carrera de derecho le ofrecía.

Empero su amor por los demás, por evitar las injusticias, es en gran parte por lo que estudia esta digna carrera.

“No tuvo acentuación en la carrera de derecho, pero tuve la oportunidad de ir a España e intentar hacerlo, pero por cuestiones de exceso de competencia y cuestiones becarias, prefirió estudiar Derecho Internacional en la Universidad Complutense de Madrid pero por circunstancias naturales (hice el intento recién terminada la escuela) hice todo el trámite natural ante migración, la embajada de España, la Secretaría de Gobernación, el Gobierno del Estado y la Secretaría de Educación Pública pero no se dio la beca, preferí ya no continuar en ese sentido y en ese momento fue cuando me inicié propiamente en la actividad laboral como abogado”

“Arranco en derecho  a inicios del año del 77 en enero, entró como actuario a lo que es el área del poder judicial pero que se le denominaba juzgados de menor cuantía, se encontraban en el mercado Juárez, ahí era el lugar donde estaban establecidos y dependían económicamente del municipio, más en lo jurídico, dependían del Tribunal Superior de Justicia, fue donde estuve dos años, posteriormente en el año del 80, inicio mi actividad en el poder judicial del estado pero en los juzgados civiles que se les llamaban juzgados de letras, fue donde el juez era el licenciado Catarino García Herrera y el Presidente del Tribunal era el licenciado Benito Morales Salazar”.

Es ahí donde tiene la suerte de conocer gente muy capaz y quienes lo marcan.

“Trabajo con  el juez cando yo comencé era el juzgado menor era el licenciado Raúl Lozano Martínez, quien había sido agente del Ministerio Público Federal entre otros cargos que mantuvo, luego cuando inicio los juzgados de letras tuve la oportunidad de conocer a personalidades muy importantes, como el Licenciado Sergio Mena Treviño, el Licenciado (Ocañes) que era juez primero, y también el licenciado Mauro Cruz Garza”.

“Eran personalidades muy grandes, obviamente el licenciado Benito también era juez en aquel tiempo, anteriormente a esto, fue maestro mío y así muchas personas muy importantes”.

Dicho ello y como eventualmente fue alumno de algunos de ellos, entre ellos el licenciado Benito, es por lo que lo van “cobijando”.

“Tuve la oportunidad de acercarme a pedir trabajo porque el licenciado Benito en ese caso llegó a Presidente de Juez y buscando los contactos se iban a abrir juzgados nuevos en aquella época y fue donde se acomodó la oportunidad, Dios me ayudó principalmente “

“Más tarde estuve en el Poder Judicial, pero en el área de los juzgados familiares que fue la nueva rama que se abrió continué en mi labor de actuario, no cambié de rango y no continué con la cuestión de secretarias o nivel de judicatura a nivel juez o secretario de Sala, pero la verdad me siento muy honrado pues también he litigado tanto asuntos propios como familiares cercanos o simplemente conocidos.

He recibido todo tipo de satisfacción, es un trabajo arduo, no es un trabajo común, es de responsabilidad y seriedad, principalmente porque hay términos, hay todo tipo de situaciones de criterios, litigios de todo tipo, he litigado en lo local a nivel de estado y en lo federal; inclusive en la Corte Internacional actualmente hay un procedimiento en el caso mío ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos en el Estado de Washington, E.U.A., es una contienda fuerte que de bastante alcance que desafortunadamente aquí en México no se pudo resolver, un abogado no se rinde ni permite que la injusticia perdure y se mantenga, debe de ser una esencia del hombre que busca la justicia, por eso de niño quería ser abogado”.

Su amor por la justicia ya lo tría desde niño, pues siempre vio que no le gustaban que se hiciera mal a la gente.

“Primero que nada, cuando yo fui niño veía como eran las cosas entre los adultos, no entendía a los adultos y no estaba de acuerdo con ellos, en esa pequeña forma de ver siendo un niño, sentí que necesitaba yo hacer algo para que las cosas no fueran tan difíciles o complicadas a como yo las veía y traía la esencia natural de la justicia, esa es la principal razón”.

“Sí hay un abogado en la familia que es un tío mío llamado Armando Estrada, es un muy buen abogado, pero él originalmente no fue litigante postulante, el sí se dedicó a la cuestión legal pero en espacios de tiempo, no fue su principal actividad, y yo a parte de esta actividad tengo una actividad empresarial a la que me dedico, pero nunca he dejado la cuestión judicial, siempre estoy al tanto de los avances de los cambios, de las reglas, de las leyes, los decretos, lo que resulte ser legal, me apasiona mucho la cuestión de la materia del derecho”.
De la carrera esperaba exactamente lo que le ha ofrecido, ese lado amale y cálido del ser humano, del ver por los demás y jamás dejar de aprender.

“En el derecho he encontrado un refugio muy grande en la cuestión legal, porque desgraciadamente en este mundo actual la injusticia es lo que prolifera, entonces la única forma de encontrar un balance tiene que ser finalmente por medio de una cuestión legal para que la gente reaccione y respete al prójimo”.

“Cuando tienes interés en que algo sea bien entendido pues lo planteas, para mi litigar es la última consecuencia de una falta de entendimiento, si todos quisiéramos poner un poco de nuestra parte sería algo que a nosotros nos debería de interesar más que litigar un asunto; ganar un asunto de litigio es muy satisfactorio, no siempre se gana, pero lo que sí es cierto es que debe de haber una intención previa al juicio por buscar una solución justa, no porque las mediaciones sean malas, sino porque primero que nada hay que buscar el entendimiento humano, al romperse esa opción vienen los litigios porque ya ahí

entramos en un debate en una especie de ring donde se tiene que demostrar tu buen derecho y el contrario lo mismo, desgraciadamente nos encontramos con gente que se dedica nada más a sacarle dinero a otros haciéndoles ver como si fueran a ganar un juicio. Hay juicios que no tienen sentido y nacen muertos prácticamente”.

En esta profesión como en todas en la vida, él cita que se debe de buscar siempre la dignificación del abogado, amar la carrera y lo que uno hace.

“Faltan valores en lo principal, en el mundo se nos han ido acabando en todos los niveles, países y lugares, México no es la excepción y Monterrey tampoco: en el caso de Monterrey no existen clases de ética, no existe ninguna situación formal que dignifique los valores tanto sociales, familiares, escolares, profesionales, de ningún nivel. Ética profesional dejó de ser una materia, eso nos elimina a muchos los que nos interesan los valores a mantener la supremacía del hombre sobre ninguna cosa basado en los valores”.

“Si hay valores hay respeto, si hay respeto hay armonía, y si hay armonía podemos trabajar y puede haber entendimiento, si no hay valores no hay nada, se acaba todo y es una especie de ring donde todos quieren sacar lo propio a como dé lugar a sabiendas que hay una ley, pero como no hay valores, no hay nada que no aplique, si nos pusieran en las escuelas como en el caso de la Facultad de Derecho u otras escuelas en general, un valor ético profesional y que nos pusieron exámenes de ética donde se diriman casos como se deben ver a la luz de la ética basados en el caso de los abogados y en la ley también, en cualquier profesión debería ser justo, porque yo no voy a atender a un cliente para sacarle dinero para manejarle un asunto y cobrarle un dinero que de antemano veo que lo único que voy a hacer es quitarle su tiempo y su dinero, y solamente aparentar algo”.

Dijo que no concibe un mundo donde la gente no se esfuerce al máximo.

“No hay que solaparnos disculpando la palabra por abogados que seamos o que debemos ser oportunistas, no debe de ser, el abogado que es oportunista es porque no tiene valores, así como el que miente o el que compra autoridades, porque no estás jugando limpio, no estás arriba de un escenario justo y estás sacando ventajas si tú haces cosas indebidas si utilizas (argucias) legales, tu ética profesional te lo debe de evitar”.

Empero y aún siendo él  jurista,  nos describe  que llegar a necesitar a un abogado debe de ser el último paso en una cadena social de una comunidad en estabilidad.

“Antes de buscar un abogado debemos analizar que todos tenemos una responsabilidad en la vida y que en lo primero hay que buscar las soluciones normales, si yo tengo un problema hay que analizar por qué resultó, pero no puede ser que cada cosa se quiera resolver en un juzgado.

Los juzgados están para atender problemas serios, no caprichos. Si alguien me pide una consulta se la voy a dar, aunque no me quede con el asunto, aunque no lo litigue y aunque no me pague porque es un consejo solamente, aunque le diga por donde se vaya, él decidirá si quiere seguir el consejo o no, pero no es para que vaya y litigue, El consejo nunca va ir primerio enfocado al litigio, va enfocado a una solución práctica, de diez juicios por decir un ejemplo como abogado, se trata de ganar los que se puedan, pero un buen número podría ser el ganar 8, empatar 1 y perder uno, nadie va ganar todo, no se trata de ganar, sino de tratar el asunto lo mejor posible”.

“¿Qué es perder?, es no sacar lo que yo pensé como iba a salir, como iba a terminar, perder puede ser que salí pagando, perder puede ser que tableo, etcétera; el empatar es que ninguno de los dos sacó nada.

Eso de ganar todo es difícil, no es lógico el ganarlo todo, habrá quien lo diga, habrá quien es muy ganador, pero mucho tiene que ver cómo se gana”.

Actualmente labora en un asunto en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, este lo ha marcado particular o ha habido otro caso que te haya marcado más, por el momento y el “robo” del Estado a un proyecto de desarrollo que habría de emprender un particular.

“Una autoridad en este caso del Gobierno Federal comete una serie de perjuicios en contra de un particular, pasa el tiempo y todos los litigios que emprende la autoridad en este caso la institución gubernamental federal, resultó que eran falsos y cuestiones de mala intención, luego entonces el poder judicial en este caso federal y el Tribunal Contencioso Administrativo Federal, todas las resoluciones de cada juicio los resuelven a favor del particular, demostrándose en cada juicio que no existía la supuesta causal del gobierno en este caso de la institución para agredir al particular, le genera daños cuantiosos y extraordinarios por alrededor de 15 años, culminando con una resolución final donde el tribunal colegiado federal obviamente determina que no se le puede aplicar la ley retroactiva a esa persona, y ahí es donde nace el derecho al reclamo de los daños y perjuicios y el daño moral”.

Este caso se  litiga primero en el Tribunal Federal aquí en la sala regional y por cuestión de la cuantía se va a México en la Sala Superior del Tribunal Federal en la Ciudad de México, después de 3 años lo fallan y niegan que tenga procedencia, todos los documentos ganados no eran prueba para el Tribunal Federal, se sacaron cuantificaciones de daños, los cuales tanto el perito del demandante como el perito tercero en discordia coinciden que es correcto.

“Luego se hacen dictámenes psicológicos, también salieron favorables incluyendo al perito tercero en discordia, cada paso se fue ganando aún dentro del procedimiento para probar el alcance de los daños, pero la autoridad termina diciendo que aunque existieran los daños, no era procedente porque era como poner en riesgo las finanzas del país, hablaba de la cuestión económica o sea los daños que le infringen al particular sí existen y aquí están probados, ganados todos los expedientes: 30 juicios, 30 resoluciones que llegaron hasta el colegiado y todas se resolvieron a favor del demandado en este caso en particular por parte de la autoridad federal, pero ahora que ya resuelve la sala superior del tribunal federal ya con la demanda por el reclamo, se va en revisión en el amparo a colegiado en la misma ciudad de México”.

“El cual vuelve a repetir la misma medicina en otras palabras, dice lo mismo y que no hay lugar a ningún reclamo puesto a que existieron todas las resoluciones a favor y todo fue porque no queda demostrada la mala fe, hubo incluso una denuncia penal que fue negada puesto que estaba basada en hechos falsos”.

“Fueron 15 años los que se batallaron con el procedimiento, cuando empieza esto en el 2011 se va todo el movimiento y llega al colegiado, resuelve lo mismo y ya no queda otra instancia a nivel nacional a donde ir, y la ley permite en el artículo primero de la constitución que se puede recurrir a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, un organismo que depende de la (OEA) y  las Naciones Unidas, y la Sede inicial a done se empieza el litigio ahora en la nueva fase que es en la ciudad de Washington, es donde se encuentra y posteriormente dependiendo de lo que resulte porque le tienen que correr traslado al gobierno federal, siendo la manera en que se debe de regresar, y si llegaba el caso y no lo arreglan, en el caso de gobierno entras ahora sí a un juicio en definitiva donde ellos van a sancionar y ya no le dan la oportunidad al gobierno de que responda a lo que le llaman ellos mismos las recomendaciones, porque México está obligado a aceptarlas”.

Es de subrayara que como empresario y hombre de trabajo  se ha dedicado a la rama de construcción en al área de bienes raíces en desarrollos inmobiliarios.

Ha desarrollado una cantidad de proyectos magnos.

“En muchos momentos hemos tenido la oportunidad de crecer en ese sentido con épocas buenas y otras no tantas, pero sí basado en la trayectoria de hacer las cosas lo mejor posible”.

“Hemos tenido experiencia en forma progresiva y mi esencia de abogado es una, pero me he ido en un momento dado a la par con lo legal, gracias a Dios las cosas han salido”.

“Hay altas y bajas, hemos vivido tres devaluaciones, unas con otras no son iguales, después de cuando vino Fox son especie de devaluaciones veladas porque hay inflación extraordinaria y hay falta de liquidez, pero son los mismos efectos de una devaluación”.

 

Nombre.- Alfredo Estrada Navarro

Fecha de Nacimiento.- 18 de noviembre de 1955

Padres.- Gonzalo Estrada Cruz y Luz Navarro Rodríguez.

Hermanos: Gabriel Estrada y Andrea Estrada

Esposa y seis hijos

-Es egresado de la  Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León de la Generación 1972-1977.

 



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