Legal


Aplica la sensibilidad y el profesionalismo


Publicacion:08-10-2018

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De cara a una mejor sociedad, nuestro jurista es un hombre de familia, amante esposo y padre, apegado siempre a los valores rectores del ser humano.

 

Abogados hay muchos, pero que apliquen celosamente el profesionalismo y la sensibilidad por llevar a buen puerto cada caso, sea bajo cobranza o pro bono, pocos, y en este caso nuestro entrevistado Javier Sáenz Ramírez, es un hombre que se empeña constantemente en dar todo de sí.

De cara a una mejor sociedad, nuestro jurista es un hombre de familia, amante esposo y padre, apegado siempre a los valores rectores del ser humano, y con una amplia visión de apoyar al desprotegido.

Este encontró en el Derecho cómo hacer el bien en pro de una mejor sociedad, por ello aunque había circunstancias en un principio que lo obligaban a claudicar de esta carrera, jamás optó por abandonar este ideal de justicia, pues tenía en mente el buscar el bien común.

Siempre ha sido una persona recta, en su actuar personal y profesional, sabe que en la vida hay atajos, “triquiñuelas” que uno pude tomar para conseguir tal o cual cosa, empero él ha optado por el camino derecho, el justo, el del trabajo y del esfuerzo constante.

Y es que desde muy chico, entendió que el Derecho, como carrera es una profesión de mucha sensibilidad de apoyo directo a los demás, pero igualmente sobre la marcha al ver como otros juristas tomaban caminos más rápidos, pero poco profesionales, lo hizo obligar a ser cada vez más sensato, cauto y mejorar a título personal cada aventura legal que llegase a presentársele.

Javier Sáenz Ramírez nace un primero  de noviembre de  1972, es Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) de la Generación 92 a 95.

En su haber legal ha litigado en el área laboral, ya fuese en un despacho de mucha tradición en Monterrey con el Licenciado R Díaz Guajardo quien aún está activo;  donde por cierto se  desempeñó con él de 1996 al 2002 en áreas laborales.

Cuya experiencia le sirvió para litigar algunas empresas particularmente, de ahí y aproximadamente entre el 2008 al 2009 comenzó en el área bancaria en Santander contratado para la defensa legal de carteras vencidas.

Hoy en día trabaja en BanRegio,  en el área de la Subdirección de Recuperación Jurídica, atendiendo a todos los morosos que no han pagado, teniendo la Subdirección de la Región Noreste, aunque no deja el litigio de casos por bono, la asesoría  legal a particulares y si es necesario hasta el coucheo  legal a empresas.

 Su razón por dedicarse al derecho fue porque desde temprana edad, al morir su padre, ve la necesidad del derecho en cuanto a problemas de herencias, intestados, y una serie de aspectos legales, que lo hace entender que esta sociedad  se rige bajo reglas, normas y principios.

“Cuando fallece mi papá en la familia tuvimos contacto con el derecho, tenía trece años, entonces empiezo a escuchar términos como testamento, terrenos, rentas y todo ese tema, y me interesé en involucrarme, fue hasta después que consideré la posibilidad de entrar a Derecho porque en la familia no hay ningún abogado, sólo por parte de la familia de mi padre y ese fue uno de los motivos”.

“Realmente entrar a Derecho fue de rebote, yo venía de una escuela privada, y en ese entonces en la Universidad  (UANL) no había espacio para los foráneos, yo luché por un espacio y no quedé. Fue cuando me enteré que a través de FIME me podría cambiar, tuve que cruzar el primer semestre viendo Álgebra, Física y Química, materias que me gustaban pero que en mi familia sabían que no era lo mío”.

Esta etapa de su vida lo invitaba a desistir de estudiar Derecho, pero su ilusión por mejorar a la sociedad, desde su esfuerzo profesional lo invitaba a seguir.

“Llego a Rectoría, donde cuando iba entrando estaba Francisco Gámez, quien en aquel entonces era Secretario de Escolar me atendió, fue el mero mero de las carreras, es así como me ofreció la posibilidad de cambiarme a Derecho en el 92”.

Dicho ello y de ahí a vivir el romanticismo de esta carrera, a ver por los demás, a pensar en el prójimo y como mejorar la impartición de la justicia.      

“Empiezas muy soñador, pero con el tiempo ves que no necesariamente la impartición de justicia es aquello que estás buscando, entonces empiezas a ver otras áreas, no solamente la social, sino que también hacer negocio en el tema de Derecho, estando interesado en que las empresas estén bien asesoradas jurídicamente”.

“De esta visión de ayuda, me invita a seguir haciendo labor social, cada año llevo uno o dos asuntos donde no cobro ni un peso, algunos son asuntos familiares, procuro hacer esa labor de vez en cuando al año, pues en un inicio ese era mi objetivo”.

“Ese ha sido mi desarrollo, vas creciendo conforme a tus planes, por ejemplo antes yo traía el pelo largo como rockero, antes trabajaba en una tienda de discos, antes de entrar a litigar al despacho, era medio izquierdista con todo el romanticismo y la justicia de aquel entonces, pero a la larga te das cuenta que tienes que ser parte de un sistema, apoyas más estando dentro de uno que por fuera”.

Por lo que luego sigue  preparándose por su cuenta, ya que  cree que  de todas las carreras, en la Derecho es en la  tienes que seguir día a día preparándote.

Ya que sabe que el  día en  que no estudias o aprendes algo nuevo, “te vas quedando estancado; te puedes quedar obsoleto”.

Su vida a esta lleno de “diosidades”, desde el de conocer a su novia, hoy su esposa, hasta el desarrollo profesional que ha logrado concretar, pues amante del deporte, siendo una persona siempre sana y recta además de disciplinado lo lleva a asumir sus primeros trabajos como profesional del derecho.

“Debo de decirte que en la prepa U-ERRE jugué becado por basquetbol, vengo de una familia clase media,  media baja, y por el basquetbol  se me ofreció estudiar en una universidad privada, becado  con este deporte, para esto me envolvía más en entretenimientos en fin de semana, y torneos, en eso conocí al titular del despacho (Díaz Guajardo) quien me ofreció entrar; fue una casualidad, ya me habían invitado a despachos pero no me ponían atención, entrar acá fue una preparación integral no sólo en lo profesional, el licenciado nos obligaba a hacer deporte, a veces nos pagaba por tener que correr o jugar basquetbol”.

“Ahí nos inculcó deporte, los temas profesionales del estudio, e incluso arte; el abogado era miembro del Comité de la Orquesta Sinfónica, a veces nos invitaba a tomar notas de los acuerdos, estaba con Félix Carrazco, el dueño del Hotel Ancira, mucha gente con una trayectoria cultural impresionante..... yo pagaría por estar en estas juntas, donde aunque fuese luego del horario de trabajo aprendías tanto, además de relacionarte”

Es por ello que al hacer memoria  y ver hacia atrás su desarrollo profesional recuerda con cariño cada oportunidad en su vida.

“Fue una coincidencia muy acertada estar en este despacho, porque me llenaba los cuatro intereses de toda mi vida que es la cultura, el estudio, el derecho, y el tema deportivo”.

“Hoy por hoy sigo agradecido con el abogado y lo sigo viendo, seguimos jugando basquetbol, él tiene más de 70 años y sigue corriendo, es mi modelo a seguir, quiero llegar a esas edades con esa disciplina de decir, aquí llueve, truene o relampaguee hay juego los sábados”.

Inclusive  en la visita del Papa Juan Pablo Segundo a tierras regias, este  Licenciado llegó a su oficina sin problema y eso que la ciudad de Monterrey estaba sitiada, y es que su carácter le  nutrió  mucho a nuestro, entrevistado y de él aprendió a buscar “El como Si”, o hasta “El como Chi.... de como Chingas”.

“Siempre fe tenaz y de él se me quedó la frase del “Cómo chi  como chi, como  si, pero más como chi, de chingas”, buscando ser terco para todo, hasta la fecha lo sigo explotando”.

Cuando  ya se sentía un poco más preparado y aún con la responsabilidad de su esposa e hijos, este opta por dejar la seguridad de un despacho, de la comodidad de un salario base para emprender una aventura profesional  por su cuenta y hacerse de clientes, de manejar su propia agenda y porque no decirlo, batallar.

“Para aquel entonces me lanzo por mi cuenta, a concretar trabajos en otros despachos cuando ya tenía experiencia, así es que cuando yo obtuve el despacho fue otra realidad, yo venía de un despacho ya formado con clientes, donde empiezo a escuchar ofertas de las que te tienes que aventar pues te tienes que considerar con la capacidad. Yo no quise faltarle el respeto al titular, así es que mejor me salgo  y deseo tener mis propios clientes”.

“Mi decisión de irme como abogado independiente no era lo que necesitaba para sustentar los gastos al estar casado, empecé a llevar cartera y cobranza en varias empresas, de ahí me meto a una empresa que comercializaba apoyos en la cobranza, empiezo a tomar experiencia en la cuestión mercantil, civil y de ahí me voy a una cárnica y ahí en otra coincidencia me topo con un amigo de la facultad que era director jurídico en regional en Santander y me ofreció una plaza, me mencionó cuanto ganaría y cuanto futuro”.

“Nunca se dio la oportunidad, pero yo seguí con los asuntos por fuera, y al final de cuentas me dio mucha experiencia el tema bancario con el litigio, esas son las experiencias, de repente ya no tenías a nadie quien te pudiera couchear pero sí sabías a quien preguntar y tocarle la puerta”.

Es de subrayar que en retrospectiva por “aventarse” a tanto riesgo considerando que ya tenía familia, dice: “No creo lo volvería hacer, aunque si me gustó”.

“Era parte de la locura de la juventud, es algo que no mides; pero muchas cosas las tienes que hacer así, porque si la piensas sensatamente dices que no. También es cuestión de responsabilidad, sí fue una locura, pero también es importante contar con alguien que te respalde y en este caso fue mi esposa”.

 

JURISTA CON EMPATÍA Y SENSIBILIDAD 

En esta carrera hay que ser muy profesional, pero igual sensible y aplicar la empatía  en cada caso.

 Por ello  recomienda  a los egresados actuales a  promover esta empatía por los demás y dar siempre todo de sí. 

“No es privativo de alguna universidad, pero a los estudiantes los  preparan para salir siendo directores jurídicos de una firma, pero yo le recomendaría a la gente a que tengan claro que la abogacía tiene un grado social muy marcado donde los preparan para que sean exitosos, pero yo creo que la sencillez de la personalidad del abogado está la grandeza de la persona, les recomendaría buscar tener una personalidad integra donde se cultiven todos los aspectos”.

“Hay que tener un conjunto de características arraigadas del abogado y posteriormente buscar hacer el bien en un juicio, hay que tener esa facilidad donde los estudiantes de derecho tienen que entender que el abogado goza de un prestigio en el manejo del lenguaje deberá de seguir imperando, la persona que estudie la profesión deberá tener una base integra y con ética”.

Dice que es necesario que el jurista vaya  por buen camino, que   aunque no es  el camino más fácil,  no tomen  atajos, sino que se vayan derecho.

Por ejemplo un caso de estos que lo marcaron, fue donde al ayudar a una mujer en un caso de asunto laboral y no desearle cobrar, trabajando pro bono, y pese  haber ganado el asunto, al jurista le pagaron una bolsa de chile piquín, un pago que simplemente simbolizaba el agradecimiento por esta acción legal y altruista empeñada.

“Una vez estando en Santander yo seguía con asuntos donde si cobraba, y en una de esas se me acercó un intendente,  “Doña Ángeles”,   que necesitaba ayuda de un abogado, donde la iban a desocupar, para ello acudió conmigo para calcular cuando le deberían de dar por liquidación; le iban a dar muy poco, hablo con ella y la asesoro, me acerque con su encargada de Recursos Humanos quien no facilitó el asunto, para ello yo le sugerí que metiera demanda y al otro día otras afectadas consideraron meter demanda de igual forma. A fin de cuentas, logré beneficiarlos a todos; donde por decirte algo,  de 500 pesos que les iban a dar les ofrecieron más de siete mil pesos, entre ellos Doña Ángeles”.

“Actos así fueron muy conmovedores, saliendo del conflicto todos se ofrecieron para pagar por el apoyo del cual no lo consideré necesario, me negué a cobrarles, y para  el otro día llegué a mi escritorio donde había una bolsa de chile piquín, y ese fue mi pago, se me quiebra la voz, porque no se buscaba eso, no el cobro solo al agradecimiento, pero agradecérmelo así, le dije a mi esposa mira lo que me dio Doña Ángeles, fue mucho para mí.....para nosotros”.

TABLITA

Nombre.- Javier Sáenz Ramírez

Fecha de Nacimiento.- 1 de noviembre de  1972

Papás.-  (+) Isauro Sáenz Alanís y (+) Beatriz Ramírez Martínez

Hermanos.- Alejandro, Nora, Isauro, Marco Antonio y Norma

Esposa.- Esthela García García

Hijos.- Victoria Sáenz García y Amanda Sáenz García.

-Es Egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) de la Generación 92 a 95.



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